El protagonista de una fotografía no siempre es quien parece

Inés de la Isla me envió esta fotografía, y además su propia versión procesada. Me dijo qué quería conseguir: resaltar el ojo reflejado en la pantalla del móvil.

Trabajo con esa intención, pero matizándola. Y esa matización es la crítica.

 

La pregunta no es si la fotografía es correcta

La fotografía es correcta, pero esa no es la pregunta. Lo importante es si funciona para quien la hizo: qué quería transmitir, y si la imagen lo transmite.

Por eso lo primero no es abrir el programa. Es plantearse qué comunica la fotografía y cuál parece su intención. Después hay que resaltar lo que ya funciona y darse cuenta de qué distrae de la lectura. De ahí salen las pautas de trabajo, no del catálogo de herramientas.

Un protagonista que no es una persona

Aquí está la decisión que cambia todo lo demás.

A primera vista parece puedes escoger entre la persona que realiza la foto o la fotografiada. Lo que la fotografía cuenta no es un sujeto: es una acción, el acto de fotografiar.

En cuanto aceptas eso, el orden se reordena solo. El primer protagonista son las manos. El segundo, la persona fotografiada. Y el ojo reflejado en la pantalla, que era lo que Inés quería destacar, no debe convertirse en el centro: su papel es conectar la escena. El ojo del fotógrafo observa y ve la pantalla mientras los dedos ejecutan la acción.

Ahí está la trampa, y es fácil caer en ella: cuando algo llama la atención dentro de una imagen, la tentación es hacerlo protagonista. Pero un elemento puede ser importante sin ser el centro.

¿Qué sobra?

Lo que más distrae es el fondo. Así que el trabajo consiste en resaltar las zonas que interesan y disimular las que no, con ese orden de prioridades ya decidido.

En el vídeo trabajo dos versiones: una que da la imagen por terminada y otra que va más lejos, oscureciendo el fondo de forma progresiva y resaltando el ojo como Inés quería, pero en su sitio y sin exagerarlo en exceso.

Una mejora reconocible

Lo importante no son los ajustes concretos de esta fotografía, porque en otra serían distintos. La gracia está en buscar la esencia de la imagen y resaltar sus particularidades.

La fotografía ya funcionaba. Había elementos que no ayudaban a leerla como debía leerse, y eso es lo que se corrige. No es una transformación: es una mejora reconocible.

Si quieres el recorrido completo, de la mirada a la foto terminada, lo tengo ordenado en Editar con criterio. Y allí están las críticas anteriores: por qué este revelado y lo que dejas fuera cambia lo que cuenta la foto.


Esto es lo que hago cada mes

El vídeo que acabas de ver es el formato de un grupo reducido que abre el 14 de septiembre: cada mes propongo qué fotografiar, reviso el trabajo real de sus miembros en un vídeo como este y hay una comunidad para seguir la conversación.

Si te apuntas a la lista de espera, te envío las versiones completas de las tres críticas: casi una hora, tres fotografías con problemas distintos, en Lightroom Classic y en Capture One.

Crítica y criterio fotográfico →

Y si quieres entender cómo enseño y por qué enseño así, aquí tienes mi método.

¡¡Gracias por tu interés!!

El Protagonista De Una Fotografía No Siempre Es Quien Parece

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